¿Debemos evitar los alimentos ultraprocesados en nuestra dieta?

En las últimas décadas hemos aumentado el consumo de alimentos ultraprocesados, lo que ha repercutido en un aumento del sobrepeso, obesidad y enfermedades crónicas.

Comer alimentos ultraprocesados de forma frecuente y durante un largo periodo de tiempo, además de reducir nuestra calidad de vida, puede llegar a acortarla. Identifica de qué alimentos estamos hablando y elimínalos de tu dieta.

Sabemos que comer adecuadamente no es fácil, pero debemos encontrar un equilibrio entre alimentos procesados y alimentos lo más naturales posibles. No se trata de eliminar completamente los alimentos procesados de la dieta, si no de conocer cuáles son perjudiciales y reducirlos al máximo.

Identifica los alimentos ultraprocesados

  • Alto contenido calórico y bajo valor nutricional. Son alimentos ricos en grasas saturadas y/o trans, azúcares simples y sal, y, además, cuentan con un bajo contenido en fibra, proteínas y micronutrientes (1).
  • Son adictivos. Debido a la gran cantidad de aditivos y conservantes que contienen, pueden llegar a ocasionar trastornos en el aparato digestivo y en el cerebro, distorsionando la sensación de saciedad y llevando a un consumo excesivo.
  • De consumo instantáneo. Debido a su formato, incitan a su consumo. Al no necesitar utensilios, pueden ingerirse en cualquier momento y lugar. Hablamos de snacks, bebidas o dulces.
  • Falsa apariencia, que imita a alimentos más saludables y creando una falsa impresión hacia el consumidor. Entre sus componentes se encuentran una acumulación de vitaminas sintéticas o minerales, lo que posibilita a los fabricantes a incluir “alegaciones de salud” en el envase, pese a que no sean saludables.
  • Son baratos. Debido a la compra y producción de los ingredientes a gran escala, se producen a muy bajo coste.

Clasificación de los alimentos

Como cualquier alimento, los procesados también deben cumplir determinados estándares de calidad para que puedan ser aptos para su consumo. Pero ¿son realmente buenos los alimentos procesados?

La categorización de los alimentos se realiza mediante el sistema NOVA de clasificación de alimentos, avalada por los organismos de salud. El sistema NOVA entiende cuatro clasificaciones diferenciadas (1,2,3):

1. Alimentos sin procesar o mínimamente procesados

Los alimentos sin procesar son aquellos que no han pasado por ningún procesamiento industrial. Mientas que los mínimamente procesados, son los que han sido modificados de forma que no agreguen nuevas sustancias (como azúcares, sal o grasas), pero que sí eliminan ciertos nutrientes del alimento (frutas y verduras congeladas, frescas o secas; carnes y pescados, etc.). Este mínimo proceso ayuda a prolongar la conservación de los alimentos, facilitan su preparación y uso o causar un sabor más agradable.

2. Ingredientes culinarios procesados

Se trata de sustancias extraídas de los alimentos y alteradas por la industria, u obtenidas de la naturaleza (grasas, aceites, sal y azúcares). Normalmente se trata de ingredientes que no se consumen por sí mismos, si no que sirven como complemento de otros alimentos para dar sabor.

3. Alimentos procesados

Aquellos que se obtienen de la adulteración de alimentos mínimamente procesados mediante grasas, aceites, azúcares, sal y otros ingredientes culinarios. De esta forma se consigue una modificación del sabor y, también, mayor durabilidad. El pan, quesos sencillos, pescados o verduras en conserva, etc… entran dentro de esta categoría.

4. Productos ultraprocesados

Preparaciones industriales comestibles, elaboradas a partir de sustancias derivadas de otros alimentos. No contienen ningún alimento completo, sino es una mezcla de diferentes ingredientes, que también han sido modificados previamente. Entre sus materias primas se encuentran los refinados (harina, azúcar, aceites vegetales, etc.) y los aditivos (conservantes, colorantes, edulcorantes, potenciadores del sabor, etc.)

¿Son los ultraprocesados los causantes de la obesidad?

Un análisis francés publicado en la revista médica americana “JAMA Internal Medicine”, relaciona que cada vez que se aumenta en un 10% la ingesta de ultraprocesados, se incrementa un 14% la mortalidad en los siguientes ocho años (2).

Sus componentes los definen como una opción nutricional pobre y de alto aporte energético, pudiendo dar lugar a enfermedades crónicas no transmisibles como la obesidad, cardiovasculares, hipertensión arterial, cáncer y diabetes.

Al mismo tiempo, la OMS advierte que el consumo insuficiente de frutas y verduras causa anualmente 3,9 millones de muertes. Este déficit nutricional se encuentra entre los diez primeros factores de riesgo de mortalidad por obesidad y enfermedades relacionadas (4).

¿Qué podemos hacer para mejorar nuestra alimentación?

Los hábitos nutricionales han cambiado en las últimas décadas: el ritmo de trabajo, la falta de tiempo o el placer de la alimentación han causado que la alimentación actual se aleje de ser algo sano y respetuoso con el medio ambiente.

Desde Neoactives te animamos a que aprendas a leer e interpretar el etiquetado nutricional. Conoce el origen del alimento, cuál es la mejor alternativa de conservación, sus ingredientes y los nutrientes que puede aportarte. Recuerda que una dieta rica y variada puede aportarnos vitaminas y minerales esenciales, pero en ocasiones éstos pueden estar por debajo de los valores mínimos recomendados. Descubre lo que puede provocar en nuestro organismo contar con un déficit de estos micronutrientes.